
Comentario de James Randi
traducido por Marcelo Huerta San Martín
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La publicidad pagada en ABC-TV
para Juan de Dios
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La sesión de grabación en ABC-TV
Noticias
·
Por qué los pacientes apoyan el
fraude
·
Otro aspecto inesperado de esta
clase de fenómeno
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El flujo de adrenalina y el
dolor
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El "estado de trance"
y los "espíritus"
·
Una llamada a la razón y al
sentido común
·
Una llamada a la razón y al
sentido común

Amigos, la página que preparé
anteriormente para el espacio de esta semana fue aplazada para poder presentar
mis observaciones —y algunas de las del público— en relación con la
presentación del 10 de febrero de 2005 del programa "Primetime
Live" del canal de televisión estadounidense American Broadcasting Company. Se ocupó de un hombre llamado "Juan de
Dios", que trabaja en Brasil. Este fue un programa importante que podría
haber sido un programa útil, productivo e informativo, pero fracasó en alcanzar
esa norma. Continúen leyendo.
La publicidad
pagada en ABC-TV para Juan de Dios
El
programa trató del "sanador" brasileño João
Teixeira, conocido popularmente en su país como João de Deus, lo que en español
sería "Juan de Dios". Emite sus discursos desde la "Casa de Dom Inácio", un centro de
curación en Abadiania, Brasil, un pueblito a más de
¿Qué trae a estas víctimas
desde tan lejos y tan variados lugares? Hay siete puntos principales sobre el
"ministerio" de Juan de Dios que atraen la atención del público y los
medios, trucos y otras aparentes anomalías que exigen respuestas:

1.
El truco del fórceps en la
nariz.
2.
Los cortes al azar de la
carne.
3.
El "raspado" del
globo ocular.
4.
La ausencia de dolor inmediato
como resultado de 1, 2 y 3.
5.
La ausencia posterior de
infección.
6.
Los "trances" en los
que entra Juan de Dios para "contactar espíritus".
7.
Las posteriores recuperaciones
informadas por los pacientes.
Nos ocuparemos de estos temas
a su turno. Pero primero, déjenme describirles lo que me llevó ante las cámaras
de ABC-TV el 25 de enero de 2005. La oficina del productor de ABC-TV Noticias, Chris Whipple, se puso en
contacto conmigo en Florida y pidió que fuera a la ciudad de Nueva York para presentar mis opiniones y observaciones sobre el
tema que Primetime Live
estaba preparándose para emitir. Esta es una función importante de
ABC-TV Noticias,
aparentemente, quería un punto de vista posiblemente escéptico sobre estos
"milagros". Yo ya había visto, hacía mucho, una videocinta preparada
y distribuida por la organización en Brasil, una película que promocionaba sus
presentaciones. En el video se revelaba con claridad poca información que
presentara evidencias salvo alguno de los trucos comunes y afirmaciones
engañosas realizadas por la organización Casa de Dom Inácio. ABC- TV también invitó al doctor Mehmet Oz, un cirujano cardíaco
del Departamento de Cirugía de
Viajé a la ciudad de Nueva York, con mis viáticos (pero ni mis honorarios ni otros
pagos) cubiertos por ABC-TV, y me presenté al estudio de grabación. En el área
de espera, tuve la oportunidad de tener una larga conversación con el doctor Oz, y llegamos a un acuerdo general en varios puntos importantes
(como los temas del dolor y la infección, puntos 4 y 5 más arriba) que
seguramente surgirían en la videocinta. Sin embargo, también descubrí durante
esa conversación que el doctor Oz tiene un punto de
vista bastante singular del mundo real, a pesar de su profesión tan en contacto
con la realidad. Apoya y ha escrito extensamente sobre "terapias
complementarias" como la hipnosis, el "toque terapéutico", la
imaginación guiada, la reflexología, la aromaterapia,
la plegaria, el yoga, y la "medicina energética", y alienta su uso
"en combinación con las últimas técnicas quirúrgicas". El doctor Oz cree en el uso de las técnicas "alternativas"
(a las que se refiere como "Medicina Global") en un intento de
desbloquear y balancear los
chakras (canales de energía), reforzando en
consecuencia las capacidades de sanación naturales
del cuerpo.
Su equipo de "atención
médica complementaria" en Columbia sigue sus
estudios usando "fotografía Kirlian". Todas
esas son nociones totalmente pseudomédicas, y empecé
a sospechar por qué ABC-TV Noticias lo había elegido como participante.
Citando al doctor Oz:
A los cangrejos de río vuelven a crecerles los nervios, ¿verdad?
Quizá hay cosas que podríamos recoger de nuestra psique que también nos
permitan hacerlo.
Cierto, doctor Oz, pero se me ocurre que el enfoque científico es determinar
que el fenómeno mismo existe en los seres humanos antes de presentar teorías de
cómo funciona. De otro modo, habría investigadores desarrollando paralelos
y filosofías para explicar la realidad del Ratón Pérez, para el cual hay
evidencia anecdótica adecuada del mismo calibre que la evidencia de esas
regeneraciones espirituales de órganos en seres humanos. Doctor, no se
produjeron sanaciones en Abadiania,
sólo indicaciones levemente esperanzadoras. Nunca se produjo evidencia
sólida sobre este hombre Juan de Dios y sus afirmaciones. También le dijo usted
a los televidentes de ABC-TV que la "cirugía visible"
[...] podría ser un viejo truco mágico, pero es uno bastante
poderoso desde la perspectiva de un médico.
Doctor, usted supo de ese
truco por mí durante nuestra conversación fuera de cámara antes de la
grabación; en ese momento usted lo ignoraba. Pero ¿qué quiere decir por
"poderoso"? ¿Lo bastante poderoso para traer a los bobos para que Juan de Dios los "sane"?
El doctor Oz
lanzó este comentario sobre el truco del fórceps en la nariz, diciendo:
Me pregunto si tocar la glándula pituitaria puede influir en
esos químicos que circulan entre el cuerpo y el cerebro.
Increíble. El doctor Oz está yendo a tientas
para salvar este truco de feria y a Juan de Dios invocando una noción remota e
improbable: que los fórceps que este charlatán inserta en las narinas de la
víctima pueden tocar la glándula pituitaria y por lo tanto producir algun efecto verdadero. No, tachen eso. No es
"improbable", ¡es imposible! Miren el diagrama adjunto. Verán
que la glándula pituitaria (marcada con
La sesión de
grabación en ABC-TV Noticias
Comenzó la grabación. Me senté
frente a las cámaras de ABC-TV junto con el doctor Oz,
preparado para entrar en diálogo con el doctor y responder preguntas de John Quiñones. Grabamos durante casi una hora, comentando
sobre el material de video de Brasil correspondiente que nos mostraban en un
monitor del estudio.
El resultado de esta sesión de
grabación, inserto en la emisión del 10 de febrero de 2005, en una edición
extendida de una hora de Primetime Live, no fue para nada lo que yo esperaba. Fui introducido
como "un refutador de lo paranormal", sin
otra caracterización. La frase apertura de la afirmación que hice en mi
aparición de 19 segundos ni siquiera era mía. La grabación de video fue editada
para que pareciera que estas fueron mis palabras espontáneas:
No hay mayores mentirosos en el mundo que los falsos médicos, a
excepción de sus pacientes.
Esas no eran mis palabras. Dije claramente, precediendo a esa cita: "Para citar a Ben Franklin...", pero parece que ABC-TV Noticias
decidió poner esas palabras en mi boca para demostrar qué clase de irritable
viejo cascarrabias y testarudo soy, que simplemente decidí oponerme a Juan de
Dios acusándolo de ser un fraude médico. Esto parecía señalar que no tenía nada
que aportar al programa salvo etiquetar groseramente a Juan de Dios, y burlarme
de él sin agregar nada a la discusión, a la vez que no proporcionaba ninguna
información experta.
El resto de mi frase fue:
Recuerden, esta
gente ha ido allí para obtener este tipo extraño de tratamiento. Si tienen que
admitir "No, esto no me sirvió, me estafaron", tienen que decir
"¡Fui lo bastante estúpido para ir allí y pensar que clavarme algo en la
nariz me curaría la espalda!".
Por qué los
pacientes apoyan el fraude
Dije eso para ilustrar la
verdad de la observación de Ben Franklin que acabo de
citar, que aquellos que tontamente se dejan embaucar por tales fraudes con
frecuencia son los más feroces defensores de su decisión inicial de participar,
y deciden apoyar el fraude incluso luego de que les falla, racionalizando e
incluso exagerando para fortalecer su convicción. No pueden creer ni aceptar
que fueron tan tontos; y recuerden, están desesperados y por lo tanto
vulnerables, las dos situaciones que los llevaron allí en principio.
Tenía mucho más que decir
sobre el tema, y lo dije. ABC-TV Noticias no lo quería, y lo
descartaron, aunque si lo hubieran usado, los televidentes no sólo
hubieran estado mejor informados, sino que hubieran comprendido la verdadera
naturaleza de la información que les estaban presentando. Amigos, no soy nuevo
en la televisión; soyh muy consciente del hecho de
que la mayor parte de una entrevista puede no ser incluida en el producto
editado final, pero la mayoría de lo que le proporcioné a ABC-TV para que lo
usara eran datos pertinentes para obtener claridad en un asunto controvertido y
de importancia crítica; y provenía de un experto. El doctor Oz,
que no sabe nada sobre los posibles trucos, apareció en seis largos fragmentos,
presentando lo que, en mi opinión, fueron las frases apropiadamente mágicas que
ABC-TV prefería ver en la pantalla.
(De paso, creo que me
equivoqué en esa cita de Franklin. Realmente debería haber sido "No hay
mayores mentirosos que los médicos falsos, a excepción de sus pacientes".)
Nótese también que la
organización de Juan de Dios ha establecido una situación en la que simplemente
no pueden fallar; si sus víctimas no se recuperan, no es una falla de las
fuerzas mágicas, sino que es culpa del paciente. Afirman que a veces una
persona viene a ellos para curarse "demasiado tarde", así que no
sucede. Si un paciente no tiene "la actitud correcta" o no
"mantiene la fe", la sanación fallará. Si
no se siguen las reglas -com o pasó con John Quiñones, según vimos antes- no se producirá curación.
Dicen que uno tiene que esperar al menos cuarenta días para ver alguna curación
(¡mucho después de que la víctima ha dejado Brasil!) y a veces tienen que masar
hasta dos años antes de que se vea algún efecto. Todo esto es un escenario a prueba
de fallas, uno que me he encontrado muchas veces en el fraude de la sanación por la fe.

El dramático truco de los
fórceps por la nariz, le dije al productor (y lo afirmé claramente a la cámara
durante la sesión de grabación) es un viejo truco de feria que mi amigo Todd Robbins me dice que se
remonta a los jaduwallahs de
Obtuve de Todd
Robbins una videocinta de él haciendo el truco, y la
llevé al productor de ABC-TV Noticias en Nueva York,
quien decidió no usarla aunque era claramente el truco usado por Juan de
Dios. ABC-TV Noticias decidió no informar a su audiencia que este impresionante
"milagro", usado en cada oportunidad por el farsante para quien
estaban proporcionando este espacio pagado, es sólo un truco común de feria,
¡ni aclararon que tiene una explicación muy simple y en lo absoluto
sobrenatural!
El presentador John Quiñones le dijo a la audiencia que tenía un problema
con una articulación inflamada en su hombro izquierdo y se había sometido al
tratamiento de Juan de Dios como prueba de sus poderes. Los asistentes de Casa de
Dom Inácio le dijeron que
se sometiera a "cirugía invisible", que consistía simplemente en
meditar por dos días y seguir una serie de instrucciones simples (nada de sexo,
nada de cerdo, nada de alcohol y nada de pimienta) y luego esperar cuarenta
días para ver los resultados. John informó que no
hubo cambio alguno en su condición, ¡pero justificó la falla revelando que no
había seguido las instrucciones! ¿Por qué este periodista investigador
profesional, trabajando activamente en una filmación de un medio importante
que examinaba las afirmaciones de este charlatán, decidió no seguir las
instrucciones recibidas, proporcionando una excusa conveniente para la falla de
la "magia"? ¿Y por qué, sabiendo que Quiñones había invalidado su
propia prueba violando las reglas, los editores y productores de ABC-TV decidieron
incluir igualmente ese evento en el programa?
Hay dos tipos de
"operaciones" realizadas por Juan de Dios, "visibles" e
"invisibles". Las "visibles" son los fórceps por la nariz,
el descuidado cortajeo al azar de la carne, y la
maniobra del cuchillo en el ojo. Las "invisibles" consisten de
plegarias, meditación, la lectura de las sagradas escrituras, y sentarse con
los ojos cerrados. ¿Por qué a Quiñones no se lo operó de forma
"visible"? ¿Quizá el "sanador" era lo bastante inteligente
para no producir incomodidad física real al representante de un poderoso medio
estadounidense que podría darle (y le dio) publicidad y reconocimiento
invaluables? Esos campesinos que decidieron que se los sondeara y cortara eran descartables; hay una provisión interminable de ese
forraje.
Otro aspecto
inesperado de esta clase de fenómeno
He realizado el famoso truco
de la "cirugía psíquica" muchas veces, en todo el mundo, de forma
destacada en el "Tonight Show" con Johnny Carson hace muchos años.
Consiste en que el artista aparentemente penetra el cuerpo de la persona que
está en la mesa, y extrae bultos sanguinolentos que se dice son tumores. Esto
se presentó claramente como un truco, y expliqué en Tonight
Show que se lo realizaba del mismo modo que los farsantes de las Filipinas aún
usan para engañar a sus víctimas. Imagínense mi sorpresa cuando Fred DeCordova, el productor de Tonight Show, me llamó para decirme que sólo en la oficina
de Los Ángeles de NBC-TV habían recibido 102 llamadas telefónicas luego de la
transmisión, ¡todas ellas preguntando cómo contactar a los "cirujanos
psíquicos" filipinos! El sencillo mensaje no había llegado a destino,
evidentemente.
Bueno, creo que este programa de
Juan de Dios sienta a un
sujeto para su truco de la "cirugía visible" y aparentemente raspa el
ojo del paciente con el borde de un cuchillo. Creo que esta es una variante del
truco normal (ilustrado en la página 177 de mi libro "Fraudes
paranormales" [en su versión en inglés, "Flim-Flam!"]) en el que una hoja de cuchillo se introduce
bajo el párpado de un sujeto con poco o ninguna incomodidad como resultado. Con
el farsante brasileño, el movimiento de "raspado" lo vuelve mucho más
temible, pero por varias buenas razones dudo que haya ningún contacto con la
córnea.
La esclera
(la parte blanca del ojo) es relativamente insensible al tacto. Intenten tocar
esa área con un dedo o cualquier objeto limpio, y verán que es cierto. La
córnea, sin embargo, es muy sensible; está entre las áreas más sensibles del
cuerpo. Además, también es el órgano que sana más rápido, lo que va muy de
acuerdo con las normas darwinianas; poder ver es uno
de nuestros mejores medios sensoriales de defensa.
A la mayoría de las personas
(y yo soy uno de ellos) les incomoda observar que se toca el ojo. Tendemos a
sentirnos identificados con la situación, y estoy seguro de que algunos de los
lectores en este momento están bizqueando involuntariamente del disgusto al leer
estas palabras; así reaccionamos al contacto con el ojo. Pocas personas
evitarán mirar hacia un lado cuando Juan de Dios parece raspar un ojo, y me doy
cuenta de que él observa furtivamente la posición de la cámara cuando realiza
el truco, bloqueando la visión con su cuerpo cuando se busca un primer plano.
También está la posibilidad
clara de que Juan de Dios introduzca un anestésico local temporal (la benzocaína funcionaría) en la superficie del ojo, lo que le
permitiría contactar la córnea. No lo sabemos, aunque podríamos haberlo
descubierto...
En cualquier caso, a menos que
se introduzca un anestésico, es imposible que este hombre toque la córnea de un
ojo humano como parece hacer, sin causar el estremecimiento involuntario
inmediato del paciente.
El flujo de
adrenalina y el dolor
Como describo aquí en otra
parte, la gente que está bajo tensión desacostumbrada o un impacto súbito con
frecuencia experimenta un flujo de adrenalina. Todos conocemos relatos de
soldados en batalla heridos en formas que normalmente les causarían gran dolor
y les producirían una reacción inmediata, pero no se dan cuenta de la herida hasta
que las condiciones de tensión se relajan. He visto que esto ocurre cuando en
el escenario frente a la audiencia de un sanador por la fe logra hacer cosas
que normalmente les hubieran producido gran incomodidad y dolor. En el caso de
las incisiones súbitas de Juan de Dios, y considerando las áreas relativamente
insensibles que elige para hacer esos cortes, junto don el hecho de que se les
dice a las víctimas que mantengan los ojos cerrados, no me sorprende el hecho
de que (¡hasta donde
El
"estado de trance" y los "espíritus"
¿Hubo alguna vez alguna
evidencia en absoluto presentada en la emisión de ABC-TV de que un
"estado de trance" de alguna clase se producía con Juan de Dios? El
"sanador" afirma que es "tomado" por espíritus de doctores
en medicina muertos hace mucho tiempo, y que usa sus habilidades para hacer sus
engaños. El presentador Quiñones no expresó duda alguna sobre esta afirmación,
aceptada y creída con tanta facilidad por muchos brasileños debido a sus
tradiciones culturales. No se hicieron preguntas exploratorias sobre ello, no
se buscaron pruebas. Se dejó pasar todo eso, y por lo tanto se reforzó el
elemento sensacionalista. Este charlatán afirma con tono piadoso que cuando su
cuerpo es dominado por uno de cuarenta distintos médicos fallecidos y/o el Rey
Salomón (?), no es consciente de lo que dice o hace; ciertamente el
"escape" más útil que pueda imaginarse. "Caray,
amigos, ¿de verdad hice eso?" Y, cuando el entrevistador Quiñones sugirió
valientemente que Juan podría estar enriqueciéndose con estas prácticas, las
cámaras de ABC-TV se acercaron en un insoportable primer plano del hombre
acosado, con el labio tembloroso y los ojos llenos de lágrimas, afirmando que le dio todo su dinero a los pobres. Esta representación
histriónica no me impresionó más que cuando el actor entró en un "trance
sagrado" como parte de su rutina. Como podría decir otro destacado
entrevistador que también trabaja para ABC-TV: "¡No me embromes!"
Durante mi discusión en cámara
con el doctor Oz, me desafiaron a explicar por qué
los "pacientes" de Juan de Dios que sufrían una invasión real de sus
cuerpos no sufrían infecciones; este es otro de los "milagros"
publicitados por el farsante. Me volví al doctor Oz y
le pregunté si yo tenía razón al afirmar que no todas las rupturas de la piel
(incisiones, raspaduras, pinchazos) resultan en la invasión y proliferación de
bacterias o virus, y que no debía asumirse que un instrumento sin esterilizar
siempre producía una infección. El doctor Oz se
mostró de acuerdo. Ese comentario y esa discusión no fueron usados por los
editores, ¡aunque uno de los argumentos más poderosos usados para respaldar la
naturaleza sobrenatural de las operaciones en Brasil es este factor "no
séptico"! Pero incluir este hecho biológico básico hubiera arruinado una
perfecta historia sensacionalista.
Esta no es la primera vez (ni
mucho menos) que mi experiencia en este sentido ha sido ignorada. Recuerdo que
un equipo de un programa de televisión me entrevistó en Florida hace años para
la cobertura que planeaban hacer sobre la vida de Nostradamus.
Asumí ingenuamente que realmente querían mis opiniones sobre el tema, basadas
en mi libro "La máscara de Nostradamus", y
luego me consternó notar que todas las preguntas se orientaban de tal forma que
el vidente francés pareciera ser un profeta auténtico; ya habían escrito su
cierre de la historia, y yo era el escéptico simbólico puesto ahí para dar un
punto de vista "equilibrado". Evité tan bien que me atraparan con su
fraseo del estilo "¿todavía le pega a su esposa?", que aparecí en el
producto final por menos de treinta segundos, respondiendo sólo dos preguntas:
cuándo nació Nostradamus, y cuándo murió. Ambos
segmentos tenían un cartel en pantalla que decía: "James Randi, autor de
En el caso actual con ABC-TV,
me llamaron mucho después de que se había obtenido la "investigación"
y la filmación; no de antemano, cuando podría haberles dicho qué mirar y a qué
prestarle atención. Sólo me incluyeron en el programa como un representante de
alto perfil de la comunidad escéptica, e incluso así sólo me permitieron una
aparición simbólica porque lo que les presenté no estaba de acuerdo con la
forma en que estaban contando la historia. Ese relámpago de 19 segundos fue su
forma de mostrarle a la audiencia que habían intentado presentar un punto de
visto contrario, de acuerdo en el requisito de "tratamiento
equilibrado" que se les exige. Me entrevistaron y me filmaron por más de
una hora, presenté observaciones pertinentes para el uso de los productores y
editores de ABC-TV, e ignoraron todo lo que les dije porque no se
ajustaba a las necesidades de la cadena; querían un programa con el mensaje
"caray, amigos, no sabemos si es cierto", y
eso es lo que produjeron y le presentaron al público el 10 de febrero de 2005.
Y ABC-TV Noticias pudo haberse dirigido al doctor Stephen
Barrett, médico de Quackwatch,
a Joe Nickell de CSICOP, o
a Michael Shermer de
Quiero que ABC_TV
sepa que soy más que un "refutador de lo
paranormal", que es como me presentaron, sin más atribuciones. Aunque las
"impecables" credenciales del doctor Mehmet
Oz fueron presentadas claramente cuando emitió sus
opiniones (profesor de cirugía en Columbia, graduado magna
cum laude de Harvard,
dueño de tres patentes médicas y participante en más de 400 operaciones
cardíacas al año) mis capacidades ni siquiera fueron mencionadas. Para informar
a ABC, les diré esto:
He dado conferencias (por
invitación) en importantes centros académicos en todo el mundo: Harvard, Yale, Princeton, Oxford, Cambridge,
UCLA, Caltech, Cornell, Johns Hopkins, MIT son algunas de
ellas. IBM, AAAS, APS, CERN, NSF, NSA y los Laboratorios Fermi son algunas de
las agencias que también me invitaron a hablar para ellos. El programa Nova de
la televisión pública hizo un programa o sobre mí y mi trabajo. En países de
todo el mundo de Austria a China, he aportado mi experiencia. Fui nombrado
socio de
Listo estos hechos para que
quede un poco más claro quien soy; no aparecí en escena como "un refutador". Soy un experto reconocido, respetado y
consultado a diario sobre temas que ocupan mi atención y mi trabajo en su
totalidad. Estos cuerpos académicos y científicos no me llamaron porque soy
sólo un mago retirado; reconocieron mis capaciddes y
las respetaron. Merecía ese tipo de respeto y consideración de ABC-TV.
Y a propósito, aunque es obvio
que el doctor Oz es un cirujano cardíaco calificado,
bien instruido en su especialidad, no tiene experiencia en métodos de engaño ni
en manipulación psicológica. Yo sí. El doctor Oz es
un cunsultor experto en curación, es cierto, pero ¿cuáles
fueron las curaciones para cuyo comentario se lo convocó? ¡El programa
"¿Quién es Juan de Dios?" no nos mostró ninguna!

Una llamada a
la razón y al sentido común
Sólo piensen en el cuadro
completo. Al enviar a un equipo de filmación a Brasil para este proyecto,
ABC-TV no obtuvo consejos previos de investigadores expertos, sino que
consideraron seriamente que estas afirmaciones tuvieran posibilidad de ser
reales:
1. El cuerpo de un hombre en
Brasil es "ocupado" periódicamente por "seres de luz"
Ahora bien, sé que John Quiñones hace su trabajo siguiendo las instrucciones
directas de su productor. Pregunta (o no pregunta) lo que le dicen que pregunte
o no pregunte. Actúa como conductor de un programa, no como autoridad en
asuntos médicos, o en cómo funciona el mundo real. Creo que no opina tener una
responsabilidad de hacer juicios personales en lo que ve. No participa en la
edición (la censura y/o mejora) del material de video. Probablemente le
escriben los comentarios para que los lea ante cámara. En otras palabras, es
inocente de informar mal o confundir intencionalmente a la audiencia. Pero ¿la
audiencia sabe todo esto? ¿Comprenden que él no es quien omitió la evidencia
que revelaría que Juan de Dios está haciendo un truco de feria, por ejemplo?
Creo que no.
Debo agregar que estoy
bastante consternado por los comentarios de John
Quiñones que se hallan en http://www.belief.net/story/116/story_11635_3.html, pero parecen ser sus conclusiones honestas; aunque podría discutirlas,
llegó a ellas y respeto su derecho de expresarlas claramente.
Una llamada a la razón y al sentido común
Sólo consideren en el cuadro
completo. Al enviar un equipo de filmación para este proyecto, ABC-TV no obtuvo
previamente consejo de investigadores expertos, sino que en verdad consideró
seriamente que estas afirmaciones tuvieran la posibilidad de ser ciertas:
1. El cuerpo de un hombre en Brasil es "ocupado"
periódicamente por "seres de luz" (espíritus de una selección de
doctores muertos, incluyendo al Rey Salomón) que le proporcionan su experiencia
médica acumulada.
2. Este hombre puede mirar a una persona y diagnosticar
correctamente su(s) enfermedad(es).
3. Puede sanar un tumor de mama clavando una pinza quirúrgica en la
nariz del paciente, y una condición nerviosa pasando un cuchillo sobre el globo
ocular del paciente.
4. Entra en trances y no tiene recuerdo de lo que hace cuando
realiza sus hazañas.
¿Dónde ubicamos a Papá Noel y
a los cerdos voladores en el amplio surtido de posibilidades fantásticas que
ABC-TV podría aceptar como temas apropiados para presentar con seriedad al
público estadounidense? Si tuvieron un informe de que un hombre gordo en un
traje rojo realmente estaba fabricando juguetes en el Polo Norte, ¿mandarían un
equipo de filmación para averiguarlo? No, creo que no, porque preguntar un
poquito a los expertos condenaría ese proyecto, ¡pero se lanzaron ansiosamente
en busca de las cuatro premisas ridículas detalladas arriba! Y me apresuro a
mencionarles, aunque no me pidieron consejo, que los cerdos no vuelan. Dado que
todo lo que tiene que ver con las afirmaciones sensacionalistas es popular,
cubrieron este asunto ridículo de Juan de Dios (pero no con tanta profundidad
como para proyectar alguna duda sobre ella, dénse
cuenta) y por lo tanto agradaron a sus auspiciantes y a sus accionistas.
Esta es la línea de
investigación para el tema que ABC-TV casi cubrió: cuando uno descubre que las sanaciones que uno busca no se producen, y todo lo
que uno tiene son relatos anecdóticos proporcionados por la organización que
uno investiga, la conclusión correcta es que las afirmaciones son espurias: que
a uno le han mentido, al igual que le han mentido al público al que uno sirve.
¿Es un enfoque demasiado radical? Creo que no.
No estoy diciendo que Juan de
Dios no debería haber sido investigado y usado como tema de un programa de Primetime Live, porque esta es
una cuestión importante de curiosidad pública, y es noticia. Este absurdo circo
debe ser examinado y reducido a hechos, identificando correctamente los aspectos
fantásticos. Lo que digo es que el proyecto debió haberse realizado mejor para
que pudieran salvarse vidas y el público pudiera estar mejor informado. Ahora
bien, no soy un científico, soy un especialista. Lo que sé sobre estos temas
está disponible en su totalidad para ABC-TV de muchas fuentes distintas, y al
principio me alentó que me llamaran como consultor en este tema. Luego parece
que vieron que su historia se convertía en un desenmascaramiento en lugar de un
apoyo glamoroso de los milagros religiosos, y se echaron atrás rápidamente.
Me atrevo a decir que si John Stossel, también de ABC-TV,
hubiera participado en la producción de este programa, ciertamente los
resultados hubieran sido muy distintos. John hubiera
investigado el tema, me hubiera llamado a mí o a otro observador experimentado
para consultarlo antes de obtener el material en crudo, y hubiera
utilizado más la razón y el sentido común.
Sería más fácil
despreocuparse, pero no me sale. Me preocupo cuando sé que Juan de Dios cobrará
más víctimas y yo no puedo detenerlo. Aunque desearía de todo corazón que fuera
de otro modo, basado en lo que sé son los hechos mondos y lirondos,
David Ames no se recuperará de su esclerosis lateral amiotrófica.
Lisa Melman probablemente morirá de cáncer de mama
porque decidió abstenerse de emplear ayuda quirúrgica legítima. El tumor
cerebral de Mathew Ireland
seguirá allí y probablemente también lo mate. Pero João
Teixeira seguirá prosperando y recibiendo adoración
como un dios.
Amigos, yo estaba en la ciudad
de México fuera del templo de
En un auditorio en Saint Louis
me detuve en el vestíbulo mientras los paramédicos trataban a una mujer muy
anciana que yacía en posición fetal en la alfombra, con el rostro blanco y
gimiendo en agonía. Mimentos antes había entrado en éxtasis
en frente de un sanador por la fe, el "Reverendo" W. V. Grant, saltando repetidamente presa de un flujo de
adrenalina que la hizo olvidar temporalmente los espolones de hueso en su
espina dorsal artrítica que atravesaban su tejido muscular y le producían sangrado interno. Los que la atendían la pusieron en una
camilla y la llevaron a una ambulancia. Lloré.
En el exterior de un estadio
en Anaheim, California, mi personal de filmación se
acercó a un pequeño y delgado chico asiático con las piernas torcidas que usaba
muletas, para preguntarle si lo había sanado Peter Popoff, el milagrero que el niño nos había dicho dos horas
antes que "le iba a pedir a Jesús que curara mis piernas". Cuando
giró hacia nosotros, vimos su rostro surcado por las lágrimas y sus ojos
angustiados. El camarógrafo bajó su cámara. "No puedo hacer esto",
dijo, y ambos nos volvimos y lloramos.
He tenido mis lágrimas y mis
noches de insomnio preguntándome qué podría hacer para evitar que la gente
persiguiera esta quimera. Tuve otra oportunidad en la ciudad de Nueva York el 25 de enero de 2005, y lo intenté.
Me gustaría sugerirle al
gobierno del Brasil que clausuren a este charlatán y dejen de victimizar a la gente inocente pero ingenua de todo el
mundo. La comunidad internacional sólo puede contemplar con asombro a cualquier
nación que permita semejante engaño en el siglo XXI. Soy muy consciente de que
Brasil no es el único país con semejante carga, ni mucho menos; aquí en los EE.UU. tenemos a Benny Hinn, W. V. Grant, Peter Popoff y muchos otros que
realizan las mismos farsas en nuestros ciudadanos. El Reino Unido está lleno de
fraudes similares, y en toda Europa encontramos a los practicantes trabajando.
Ahí está. Ya dije lo que tenía
que decir sobre el tema. [...] Espero que los lectores se tomen el tiempo de
decirle a ABC-TV Noticias lo que piensan de esta perversión del periodismo.
Puede hacérselo escribiendo a support@abcnews.go.com
o a abc.news.magazines@abc.com
para comunicarse directamente con Primetime Live.
[Debido a su extensión y a la
falta de tiempo, los muchos testimonios publicados en la versión original de este
artículo han sido suprimidos. Los lectores interesados pueden seguir el
enlace provisto para ver las versiones originales en inglés. N. del T.]
